Actualidad

Formacion de la retina



noviembre 10, 2022

Describir los principales acontecimientos que intervienen en la formación de la imagen en la retina

El ojo es quizás el más interesante de todos los instrumentos ópticos. El ojo es notable en la forma en que forma las imágenes y en la riqueza de detalles y colores que puede detectar. Sin embargo, nuestros ojos suelen necesitar cierta corrección, para alcanzar lo que se denomina visión «normal», pero que debería llamarse ideal y no normal. La formación de imágenes por parte de nuestros ojos y la corrección común de la visión son fáciles de analizar con la óptica tratada en Óptica Geométrica.

La figura 1 muestra la anatomía básica del ojo. La córnea y el cristalino forman un sistema que, en una buena aproximación, actúa como una única y delgada lente. Para obtener una visión clara, es necesario proyectar una imagen real sobre la retina, sensible a la luz, que se encuentra a una distancia fija del cristalino. La lente del ojo ajusta su potencia para producir una imagen en la retina para los objetos situados a diferentes distancias. El centro de la imagen recae en la fóvea, que tiene la mayor densidad de receptores de luz y la mayor agudeza (nitidez) del campo visual. La apertura variable (o pupila) del ojo, junto con la adaptación química, permite al ojo detectar intensidades de luz desde la más baja observable hasta 1010 veces mayor (sin daños). Se trata de un rango de detección increíble. Nuestros ojos realizan un gran número de funciones, como percibir la dirección, el movimiento, colores sofisticados y la distancia. El procesamiento de los impulsos nerviosos visuales comienza con las interconexiones en la retina y continúa en el cerebro. El nervio óptico transmite al cerebro las señales recibidas por el ojo.

La imagen que se forma en la retina es real e invertida

El desarrollo del globo ocular comienza en la cuarta semana de vida intrauterina con la formación de la vesícula óptica (un divertículo) a partir del diencéfalo. La estructura del globo ocular se muestra en la figura 1. Varios componentes del globo ocular proceden de las siguientes fuentes:

Formación del surco óptico: En el día 22, la pared del diencéfalo muestra un engrosamiento y una depresión para formar el surco óptico. La formación del surco óptico es el primer indicio del desarrollo del ojo (Figura 2A). Formación de la vesícula óptica: El surco óptico se invagina lateralmente en el mesodermo circundante y forma una protuberancia llamada vesícula óptica (Figura 2B). Formación del tallo óptico: Las vesículas ópticas crecen lateralmente pero permanecen conectadas al cerebro anterior por una estructura parecida a un tallo llamada tallo óptico (Figura 2B). Formación del placo del cristalino: La vesícula óptica se encuentra con el ectodermo superficial. En la región de contacto, el ectodermo de superficie forma un engrosamiento localizado llamado placoda del cristalino (Figura 2B). Formación de la vesícula del cristalino: La placoda del cristalino se deprime para formar la fosa del cristalino y, posteriormente, la vesícula del cristalino (figura 3A). La vesícula del cristalino pierde el contacto con la superficie del ectodermo hacia el día 33. Formación de la copa óptica: La vesícula del cristalino invagina la vesícula óptica y la convierte en una copa óptica de doble capa (Figura 3B). En la sexta semana, los márgenes de la copa óptica crecen y cubren la vesícula del cristalino, excepto en la parte caudal del cristalino y en parte en la superficie caudal del tallo óptico. Esta brecha se denomina fisura coroidea o fisura fetal (Figura 3B). En una invasión mesodérmica a lo largo de la fisura coroidea, se desarrollan vasos hialoides que abastecen las vesículas ópticas y del cristalino. La parte distal de las vesículas hialoides degenera, mientras que las partes proximales provienen de la arteria central de la retina y de la vena central de la retina (Figura 4).

Explicar cómo se enfocan las imágenes en la retina

El cerebro de los vertebrados contiene una representación punto a punto de la información sensorial procedente del ojo. Este mapa visual se forma durante el desarrollo embrionario, mediante el envío por parte de las células neuronales de la retina de proyecciones axónicas dirigidas al cerebro. Dado que la proyección necesita conectar las posiciones de las células vecinas en la retina con las áreas objetivo vecinas en el cerebro, todas las células de la retina deben albergar una coordenada espacial definida como requisito previo para la formación del mapa. Cómo se establece y mantiene este sistema de coordenadas de la retina en el embrión que evoluciona dinámicamente es una cuestión fundamental, pero no resuelta. Combinando el análisis genético y las imágenes in vivo en embriones de pez cebra, hemos rastreado el origen del desarrollo de las coordenadas celulares en la retina. Encontramos que tres señales Fgf relacionadas que emanan del exterior del ojo definen las posiciones relativas de las células en la retina muy pronto, ya al inicio de su formación. Pero la posición absoluta de las células de la retina en relación con los ejes del cuerpo se reordena en gran medida durante el desarrollo posterior. En esta fase, sorprendentemente, las mismas señales de Fgf que al principio definían las posiciones de las células de la retina ahora equilibran los movimientos celulares asimétricos y los cambios de forma de las células, que son necesarios para el crecimiento armónico de la retina y la alineación final de las coordenadas celulares en el ojo.

La imagen que se forma detrás de la retina se llama

Nuestra comprensión de los mecanismos por los que se desarrollan los complejos conjuntos celulares de la retina ha aumentado enormemente en los últimos 10 años. El crecimiento de la información en este campo se ha visto estimulado por el creciente uso de métodos de genética molecular y la identificación de los genes que controlan el desarrollo del ojo en diversas especies. En este capítulo se ofrece una visión general de los principios básicos del desarrollo de la retina que se conocen desde hace tiempo y, a continuación, se destacan los datos recientes que han ampliado significativamente estos principios. Es imposible presentar en este breve espacio una revisión exhaustiva de este campo en espectacular expansión, pero esperamos que el lector llegue a apreciar la complejidad de las interacciones celulares y moleculares que generan este espectacular tejido.

El desarrollo del ojo es un proceso extremadamente complejo, cada uno de cuyos pasos requiere una exquisita coordinación entre los diversos tejidos que contribuyen a él. Por ello, son numerosos los ejemplos de interacciones inductoras en momentos precisos del desarrollo ocular. Por ello, no es de extrañar que muchos teratógenos alteren estos procesos y provoquen anomalías en el desarrollo de la formación del ojo. Además, hay muchos defectos congénitos en la formación del ojo que están causados por mutaciones en genes críticos para diferentes etapas del proceso.

You Might Also Like